Diabetes: La diabetes gestacional

La diabetes gestacional es un tipo de diabetes que puede aparecer durante el embarazo en las mujeres que no tengan ya diabetes. La diabetes gestacional afecta a entre el 2 y el 10 % de los embarazos en los Estados Unidos cada año. Manejar la diabetes gestacional la ayudará a tener un embarazo saludable y un bebé sano.

Causas

La diabetes gestacional se da cuando el cuerpo no puede producir suficiente insulina durante el embarazo. El páncreas produce una hormona llamada insulina, que actúa como una llave que permite que el azúcar en la sangre entre a las células del cuerpo para que estas la usen como energía.

Durante el embarazo el cuerpo produce más hormonas y además tiene otros cambios, como aumento de peso. Estos cambios hacen que las células del cuerpo usen la insulina de una manera menos eficaz. Esta afección se llama resistencia a la insulina. La resistencia a la insulina aumenta la necesidad que el cuerpo tiene de insulina.

Todas las mujeres tienen algo de resistencia a la insulina durante los últimos meses del embarazo. Sin embargo, algunas tienen esta afección incluso antes de quedar embarazadas. Comienzan el embarazo con una necesidad mayor de insulina y, por lo tanto, serán más propensas a tener diabetes gestacional.

Síntomas y factores de riesgo

La diabetes gestacional generalmente no provoca síntomas. Sus antecedentes médicos y los factores de riesgo que tenga pueden indicarle al médico si usted podría tener diabetes gestacional, pero deberá hacerle una prueba para saberlo con certeza.

Complicaciones

La diabetes gestacional puede aumentar el riesgo de tener presión arterial alta durante el embarazo. También puede aumentar el riesgo de que tenga un bebé grande y que le deban hacer una cesárea (C-section, en inglés).

Si usted tiene diabetes gestacional, su bebé estará en mayor riesgo de lo siguiente:

  • Ser muy grande (9 libras o más), lo cual puede dificultar el parto.
  • Nacer antes de tiempo, lo cual puede causar problemas respiratorios y otros problemas.
  • Tener niveles bajos de azúcar en la sangre.
  • Tener diabetes tipo 2 más adelante en la vida.

La diabetes gestacional, por lo general, desaparece después de que nace el bebé. Sin embargo, alrededor del 50 % de las mujeres con diabetes gestacional tendrán diabetes tipo 2 más adelante. Usted puede reducir su riesgo si alcanza un peso corporal saludable después de dar a luz. Visite al médico para que le revise los niveles de azúcar en la sangre de 6 a 12 semanas después de que haya nacido el bebé y luego cada 1 a 3 años para asegurarse de que estén dentro de los valores objetivo.

Detección

Es importante que le hagan pruebas de sangre para detectar la diabetes gestacional, así puede comenzar el tratamiento para proteger su salud y la del bebé.

La diabetes gestacional generalmente aparece alrededor de la semana 24 del embarazo; por lo tanto, es probable que le hagan la prueba entre la semana 24 y la 28.

Si usted está en mayor riesgo de presentar diabetes gestacional, el médico podría hacerle la prueba antes. Si sus niveles de azúcar en la sangre son más altos que lo normal al principio del embarazo, esto podría indicar que usted tiene diabetes tipo 1 o diabetes tipo 2 y no diabetes gestacional.

Prevención

Es posible que pueda prevenir la diabetes gestacional antes de quedar embarazada si baja de peso (en caso de que tenga sobrepeso) y hace actividad físicaregularmente.

No intente bajar de peso si ya está embarazada. Necesitará subir algo de peso —pero no demasiado rápido— para que el bebé sea sano. Pregúntele al médico cuánto peso debe subir para tener un embarazo saludable.

Tratamiento

Hay muchas cosas que puede hacer para manejar la diabetes gestacional. Vaya a todas sus citas médicas prenatales y siga su plan de tratamiento, incluidas las siguientes medidas:

  • Revisarse los niveles de azúcar en la sangre para asegurarse de que se mantengan dentro de un rango saludable.
  • Comer alimentos saludables en las cantidades correctas a la hora correspondiente. Seguir un plan de alimentación saludable creado por su médico o dietista.
  • Mantenerse activa. Hacer con regularidad actividad física que sea moderadamente intensa (como caminar rápido) reduce los niveles de azúcar en la sangre y aumenta la sensibilidad de su cuerpo a la insulina, de modo que no necesitará tanta. Asegúrese de preguntarle al médico qué tipo de actividad física puede hacer y si hay algún tipo que deba evitar.
  • Monitorear al bebé. El médico revisará el crecimiento y desarrollo del bebé.

Si con la alimentación saludable y la actividad física no logra mantener los niveles de azúcar en la sangre bajo control, es posible que el médico le recete insulina, metformina u otro medicamento.

 

Fuente: Centro Nacional para la Prevención de Enfermedades Crónicas y Promoción de la Salud

%d bloggers like this:
Real Time Web Analytics