Muro de Trump mantiene dividido a EE.UU. y México reacciona

Al interior del país como fuera de Estados Unidos continuaron el miércoles las reacciones al discurso en el que el presidente Donald Trump reiteró que quiere los 5.700 millones de dólares para levantar el prometido muro en la frontera con México a cambio de una ley del presupuesto que permita reabrir el gobierno.

A 19 días del cierre parcial del gobierno estadounidense y sin señales de que la política interna arroje luz verde para resolverlo, demóctratas y republicanos continúan en posiciones diametralmente opuestas sobre el tema que es clave para Trump desde la campaña electoral de 2016.

En México, el presidente Manuel López Obrador mostró prudencia y se desmarcó el miércoles al indicar que no se involucrará en la discusión sobre el muro y dijo que el tema es un asunto interno de Estados Unidos.

Obrador asumió el cargo en diciembre en medio de la crisis generada en la frontera por la llegada de miles de migrantes centroamericanos que arribaron en caravanas desde países como Hunduras y El Salvador para solicitar asilo en Estados Unidos.

“No vamos a responder ante planteamientos que se generan por situaciones internas en Estados Unidos”, dijo López Obrador a periodistas en su conferencia matutina.

López Obrador reiteró también lo que ha venido proponiendo a Estados Unidos y dijo que su plan no es de enfrentamiento.

“Se habla de la problemática migratoria, pero nosotros queremos resolver el problema de la migración atendiendo las causas. Ha quedado muy claro lo que hemos propuesto. Estamos persuadiendo, convenciendo al gobierno de Estados Unidos de que lo mejor es el desarrollo de los países de Centroamérica, de México, el que haya actividad productiva, que haya empleos en Centroamérica, en nuestro país, que la migración se convierta en optativa, no en obligatoria, esa es nuestra política”, enfatizó.

Y a los que buscan el enfrentamiento expresó: “Nosotros queremos buscar siempre una relación de amistad con el gobierno de Estados Unidos y una relación de cooperación”.

También en lado mexicano, migrantes centroamericanos que siguen a la espera de un turno para solicitar asilo a Estados Unidos reclamaron poder trabajar en suelo estadounidense y dijeron a Trump que está “muy equivocado” acerca de las intenciones de los migrantes que llegan a su país.

“La verdad es que creo que es una discriminación de parte de él porque todos somos iguales, y si él no cree en Dios pues yo sí, y aquí Dios nos va a juzgar”, dijo a la agencia Reuters la joven migrante salvadoreña Wendy Munguía.

Fuente: La voz de América

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