Rusa acusada de ser agente encubierta se declara “no culpable”

María Butina, la joven rusa acusada de conspiración por trabajar como agente encubierto de un poder extranjero y no estar registrada como tal ante el gobierno estadounidense se declaró “no culpable” de los cargos, el miércoles en una corte federal de Washington.

Butina fue ordenada a permanecer en la cárcel hasta su próxima audiencia, el 24 de julio. La fiscalía pidió que se mantenga detenida a la mujer indicando que existe un riesgo “extremo” de que huya del país.

Una nueva acusación judicial alega que la activista rusa ofreció “sexo a cambio de un puesto dentro de una organización de intereses especiales” como parte de un intento para obtener acceso y hacer contactos en los círculos políticos estadounidenses.

La acusación se presentó en la mañana de la primera comparecencia en la corte de Butina en Washington, DC, donde enfrenta cargos penales por conspiración y por no registrarse como agente extranjero que podría condenarla hasta diez años de prisión.

Se cree que Butina, dice el documento judicial, “cohabitó y participó en una relación personal” con una persona estadounidense no identificada con el único propósito de desarrollar su supuesta operación de influencia, lo que provocó comparaciones con el reciente filme de espías “Red Sparrow” protagonizado por Jennifer Lawrence. como una femme fatale rusa.

“Esta relación no representa un fuerte vínculo con Estados Unidos porque Butina parece tratarlo simplemente como un aspecto necesario de sus actividades”, dijo el documento. “Por ejemplo, en al menos una ocasión, Butina ofreció sexo a una persona diferente a la persona 1 de Estados Unidos a cambio de un puesto dentro de una organización de intereses especiales. Además, en los documentos confiscados por el FBI, Butina se quejó de vivir con la persona 1 de EE.UU. Y expresó su desdén por continuar conviviendo con la persona 1 de EE.UU.”.

Las acusaciones señalan a Maria Butina de haber trabajado en un plan para influir en la política estadounidense en el periodo previo a las elecciones presidenciales de 2016.

Moscú criticó el arresto, alegando que la intención del gobierno de EE.UU. era socavar los “resultados positivos” de un encuentro entre los presidentes de ambos países.

“Esto sucedió con el objetivo obvio de minimizar el efecto positivo” del encuentro entre el presidente Putin y el presidente Trump esta semana en Helsiniki, dijo la portavoz del ministerio de exterior ruso Maria Zakharova.

Maria Butina, una defensora de los derechos de portar armas con estrechos vínculos con la Asociación Nacional del Rifle, fue arrestada el domingo por el cargo de conspiración, que figuraba en una denuncia penal. El segundo cargo fue agregado en la acusación que el gran jurado aprobó.

Butina, de 29 años, está acusada de trabajar secretamente para desarrollar relaciones personales con estadounidenses influyentes e infiltrarse en organizaciones políticas, como la (NRA), con el propósito de promover los intereses de Rusia en Estados Unidos.

Según la acusación formal, Butina llevó a cabo el plan bajo la dirección de un alto funcionario del gobierno ruso. El funcionario no es nombrado, pero Alexander Torshin, vicegobernador del banco central ruso y ex senador en el partido Rusia Unida del presidente ruso Vladimir Putin, se ajusta a la descripción dada en la acusación.

Butina y Torshin fundaron The Right to Bear Arms, una organización de defensa pro-armas siguiendo el modelo de la NRA, en 2012. Torshin se convirtió en miembro vitalicio de la NRA, y la pareja asistía regularmente a las reuniones anuales para la defensa del porte de armas en EE.UU. de acuerdo con sus cuentas de redes sociales.

Los fiscales estadounidenese alegan que Butina, una graduada de la American University en Washington, buscó cultivar lazos cercanos con la NRA poner conectarse con el Partido Republicano durante las elecciones presidenciales de 2016.

El objetivo era influir en lo que los rusos vieron -según un correo electrónico de Butina que fue interceptado por el FBI y citado en la acusación formal- como la política “negativa y agresiva” del Partido Republicano hacia Rusia.

Butina hizo su primera aparición ante un magistrado federal el lunes y se ordenó su detención, en espera de una audiencia de fianza este miércoles.

Robert Driscoll, un abogado de Butina, no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. En un comunicado el lunes, Driscoll negó las acusaciones contra su cliente.

La acusación formal alega que Butina ingresó a EE. UU. en agosto de 2016 con una visa de estudiante F-1. Dice que afirmó haber trabajado anteriormente como asistente del alto funcionario ruso sin nombre, pero que su empleo había terminado en mayo de 2016.

“A pesar de su atestación, Butina continuó actuando bajo la dirección y el control del funcionario ruso con el propósito de promover los intereses de la Federación de Rusia después de que ingresó a los Estados Unidos”, señala la acusación.

Butina fue acusada bajo una ley que “generalmente se entiende como un estatuto de contraespionaje más que un requisito de divulgación de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros”, dijo Joshua Ian Rosenstein, socio del bufete de abogados de Sandler Reiff Lamb Rosenstein & Birkenstock en Washington.

 

Fuente: La voz de América

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