Trump declara “crisis humanitaria y de seguridad en la frontera sur”

WASHINGTON — El presidente Donald Trump aseguró que hay “una creciente crisis humanitaria y de seguridad en nuestra frontera sur”, en un anticipado discurso a la nación desde la Oficina Oval el martes por la noche.

“Todos los estadounidenses son perjudicados por una migración ilegal descontrolada”, dijo el mandatario, que calificó el problema como “una crisis del corazón y del alma”.

Trump señaló que todos los días los agentes fronterizos encuentran a “miles de inmigrantes ilegales que tratan de ingresar al país, y que no hay espacio para retenerlos, y no hay manera de devolverlos inmediatamente a su país”.

Señaló que Estados Unidos recibe a “millones de inmigrantes legales que enriquecen nuestra sociedad y contribuyen a nuestra nación”, pero afirmó que la inmigración ilegal desgasta los recursos públicos y contribuye a la reducción de empleos y salarios. Aseguró que entre los más perjudicados están los afroestadounidenses y los hispanos.

Reiteró que la frontera sur es una vía directa para el ingreso de extensas cantidades de drogas ilegales, incluidas metanfetaminas, heroína, cocaína y fentanilo. Dijo que cada semana 300 estadounidenses mueren solo por consumo de heroína, 90% de la cual ingresa por la frontera sur. Y destacó que este año morirán más estadounidenses a causa de las drogas que los que murieron durante la Guerra de Vietnam.

Trump indicó que su administración ha presentado al Congreso una “propuesta detallada” para asegurar la frontera y detener a las bandas criminales, los traficantes de drogas y los traficantes de personas, lo que calificó como “un problema tremendo”. Afirmó que la propuesta fue desarrollada por “profesionales de la ley y agentes fronterizos del Departamento de Seguridad Nacional”, quienes han solicitado esos recursos para cumplir adecuadamente su misión y mantener seguro al país.

El presidente afirmó que los 5.700 millones de dólares que ha pedido para el muro en la frontera fueron solicitados por “los profesionales de la ley” , y que a petición de los demócratas, “será una barrera de acero en lugar de un muro de hormigón”.

“Esto es solo sentido común”, indicó, al tiempo que volvió a repetir su afirmación de que el muro se pagaría “muy rápidamente por sí mismo”, comparando la cantidad solicitada con los 500 mil millones de dólares anuales que dijo es el costo de las drogas ilegales. También reiteró que el muro será pagado indirectamente por el nuevo acuerdo comercial firmado con México.

Trump aseguró que el cierre del gobierno, este miércoles en su décimo noveno día, “puede solucionarse en 45 minutos, si los legisladores demócratas lo quisieran”.

Señaló que ha convocado a una reunión con ellos el miércoles para tratar de superar el problema, creado por su insistencia de que el Congreso le asigne fondos para la construcción del muro, el cual prometió construir desde que era candidato presidencial.

Trump afirmó que los fondos son necesarios por razones de seguridad y humanitarias, y dijo que era “inmoral” que los políticos “no hagan nada”.

El mandatario utilizó un lenguaje emotivo hacia el final de su exposición, refiriéndose a los estadounidenses que fueron asesinados por personas que estaban en el país de forma ilegal y dijo: “Me he reunido con docenas de familias cuyos seres queridos les fueron arrebatados por la inmigración ilegal. He sostenido las manos de las madres que lloran y abracé a los padres afligidos. Muy triste. Tan terrible”.

Trump a menudo destaca situaciones de ese tipo, aunque estudios realizados durante varios años han encontrado que los inmigrantes cometen menos crímenes que las personas nacidas en Estados Unidos.

La presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, demócrata por California, y el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, demócrata por N.Y., hablan en el Capitolio en respuesta al discurso en horario de máxima audiencia del presidente Donald Trump sobre seguridad fronteriza. Enero 8 de 2019.
La presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, demócrata por California, y el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, demócrata por N.Y., hablan en el Capitolio en respuesta al discurso en horario de máxima audiencia del presidente Donald Trump sobre seguridad fronteriza. Enero 8 de 2019.

En su respuesta al discurso del presidente, los líderes demócratas de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi, y el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, acusaron al presidente de tergiversar la situación en la frontera, y le instaron a reabrir los departamentos del gobierno cerrados, para que cientos de miles de trabajadores federales puedan cobrar sus salarios.

Pelosi aseguró que el presidente había “elegido el miedo” en vez de los hechos, “y el hecho es que: el presidente Trump debe dejar de mantener como rehenes al pueblo estadounidense, debe dejar de crear crisis, y debe abrir el gobierno”.

Agregó que concordaban en la necesidad de asegurar las fronteras, “al mismo tiempo que honramos nuestros valores”, pero aseguró que las mujeres y niños en la frontera no son una amenaza de seguridad, “son un desafío humanitario”.

El senador Schumer también instó al presidente Trump a continuar las conversaciones después de reabrir el gobierno porque “no hay excusa para lastimar a millones de estadounidenses por diferencias políticas”. Apuntó que la democracia estadounidense no funciona así, “no gobernamos con rabietas”, dijo.

Acusó a Trump de usar “el telón de fondo de la Oficina Oval para crear una crisis, atemorizar y distraer la atención de la confusión en su administración”.

“Podemos asegurar nuestras fronteras sin un caro e ineficiente muro. Y le damos la bienvenida a inmigrantes y refugiados legales sin comprometer nuestra seguridad”, indicó el senador.

Finalizó señalando que: “el símbolo de EE.UU. debe ser la Estatua de la Libertad, no un muro de 30 pies”.

La mayoría demócrata en la Cámara de Representantes aprobó una medida para abrir el gobierno, pero se niega a incluir en ella fondos para la construcción del muro en la frontera con México.

El presidente ha anunciado un viaje a la frontera sur, el jueves, con el fin de continuar la presión por los fondos para el muro.

El Senado de mayoría republicana se ha negado a considerar o poner a votación la medida aprobada por la Cámara Baja. El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, ha dicho que no pondrá a voto ninguna medida presupuestaria que el presidente Trump no apoye.

Medios estadounidenses afirmaron el martes que el vicepresidente Pence ha sido llamado reiteradamente al Capitolio para evitar deserciones de senadores republicanos preocupados por el cierre del gobierno, que comenzó hace 18 días.

El presidente ha discutido la idea de declarar una emergencia nacional para que pueda avanzar con la cuestión del muro fronterizo sin necesidad de obtener la aprobación del Congreso para los 5.700 millones de dólares que pidió. Sin embargo, no mencionó eso en su discurso del martes.

El cierre parcial del gobierno llega a su 19vo día el miércoles, lo que lo convierte en el segundo más largo de la historia. Cientos de miles de trabajadores federales no reciben su sueldo y las interrupciones en el gobierno están afectando las vidas de los estadounidenses.

Fuente: La voz de América


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