Dos venezolanos en reporte de “actividades sospechosas” en banca internacional

Los venezolanos Alejandro Ceballos Jiménez y Samark José López Bello, y la constructora brasileña Odebrecht aparecen en el informe de transacciones sospechosas de dinero en la banca internacional.

Un reciente informe sobre los movimientos de grandes sumas de fondos presuntamente ilícitos en bancos globales incluye a dos venezolanos, cuyas transacciones hicieron sonar las campanas de los observadores de actividades sospechosas en las instituciones internacionales.

Los venezolanos mencionados son Alejandro Ceballos Jiménez, presidente de Grupo 7C, una compañía con estrechos lazos con el gobierno en disputa de Venezuela, y Samark José López Bello, un asociado comercial del ministro de petróleo de Venezuela, Tareck El Aissami.

El reporte fue emitido por medios de prensa como el Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos (ICIJ), BuzzFeed y otros, citando documentos confidenciales filtrados que los bancos enviaron al gobierno de Estados Unidos.

Estos documentos se conocen con el nombre de “reportes de actividades sospechosas” son presentados por los bancos y otras firmas financieras a la Red de Cumplimiento de Delitos Financieros (FinCen) del Departamento del Tesoro.

Los informes de prensa hacen notar que esos reportes reflejan preocupaciones de los mecanismos de vigilancia dentro de los bancos y no necesariamente son evidencias de conductas delictivas u otras violaciones.

Los bancos globales que aparecen con más frecuencia en los reportes son HSBC Holdings Plc, JPMorgan Chase & Co, Deutsche Bank AG, Standard Chartered Plc y Bank of New York Mellon Corp.

Los reportes filtrados, que suman más de 2.100, contienen información sobre más de dos billones de dólares en transacciones desde 1999 hasta 2017 y según ICIJ son apenas una pequeña fracción del total enviado a FinCeN.

Entre los tipos de transacciones destacadas en los reportes se encuentran fondos procesados por JPMorgan de individuos y compañías vinculadas a malversaciones de fondos públicos en Venezuela, Ucrania y Malasia, así como esquemas Ponzi y lavado de dinero en documentos de otros bancos.

Los reportes reflejaron también que los bancos a menudo movieron fondos para compañías registradas en paraísos fiscales, como las Islas Vírgenes Británicas, sin conocer al propietario final de la cuentas.

Los bancos implicados han sido multados anteriormente por las autoridades estadounidenses por fallas para cortar los flujos de dinero sucio, dice el informe, y las acciones tomadas contra ellos apenas afectan el caudal de fondos malversados que se mueven por el sistema financiero global.

Los documentos filtrados, afirma el informe, ofrecen una visión sin precedentes sobre el mundo secreto de la banca internacional, los clientes anónimos y, en muchos casos, el crimen financiero.

FinCen advirtió en una nota en su sitio web el 1 de septiembre acerca de la posible publicación de documentos filtrados que esto es un delito que puede impactar la seguridad nacional de Estados Unidos.

Los venezolanos

El informe sobre la banca internacional identifica al venezolano Alejandro Ceballos Jiménez como un magnate de la construcción y patriarca de la adinerada familia Ceballos, que se ha beneficiado de sus estrechos lazos con los presidentes Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Las compañías de la familia Ceballos han recibido grandes contratos del gobierno para obras públicas como la construcción de escuelas y unidades de vivienda, y ha sido investigado por sospechas de corrupción por la Asamblea Nacional, controlada por la oposición.

Ha sido blanco de denuncias de que ayudó a desviar 500 millones de dólares de un productor estatal de oro y aluminio y que colaboró en la venta inapropiada de tierras públicas, pero las investigaciones fueron suspendidas.

Samark José López Bello, el otro mencionado, ha sido descrito por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos como “el representante clave” de Tareck El Aissami y lo ha acusado de proporcionar aporte financiero y “asistencia material”.

En 2017, la Oficina de Control de Activos del Departamento del Tesoro (OFAC) incluyó a ambos en una lista de narcotraficantes y en marzo de este año un jurado de instrucción en Nueva York presentó cargos contra los dos, entre ellos de conspiración para defraudar a Estados Unidos y lavado de dinero.

El Aissami ha negado las acusaciones y afirma que fueron producto de “enemigos venezolanos”, mientras que López Bello describió las sanciones de la OFAC de “políticamente motivadas”.

Odebrecht

La brasileña Odebrecht SA es la mayor firma de ingeniería y construcción de América Latina y ha estado involucrada en masivos escándalos de sobornos para obtener contratos en diferentes países de la región.

En diciembre de 2016, la compañía admitió su culpabilidad en estas acusaciones, descritas por el departamento de Justicia de Estados Unidos como el “mayor caso de sobornos en el extranjero de la historia”.

En un acuerdo con las autoridades de Estados Unidos, Suiza y Brasil, Odebrecht reconoció haber pagado más de 788 millones de dólares en sobornos a funcionarios y partidos políticos de América Latina para obtener contratos de obras públicas.

Entre otros, un reporte del Deutsche Bank Trust Company Americas en 2016 descubrió transacciones sospechosas de 337 millones de dólares que involucraban a la división de Odebrecht en Venezuela.

Muchos de estos pagos estuvieron relacionados con la Presa Tocoma, un proyecto que fue otorgado a un consorcio encabezado por la constructora brasileña que nunca fue completado.

Fuente: VOA.




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