Hace unos días se desveló que Estados Unidos ha estado siendo espiado al menos desde marzo.
El país acusa a Rusia del sofisticado hackeo, que no fue phishing, instalación de malware o un ataque al uso: los piratas añadieron software malicioso a una actualización oficial de un programa informático que utiliza el Gobierno estadounidense (y otros 300.000 clientes más en todo el mundo, incluyendo empresas y particulares).
Este software lo proporciona la empresa texana SolarWinds, que ha anunciado que 18.000 clientes instalaron la actualización.
Pero solo era importante uno: el Gobierno estadounidense, que afirma que los hackers han podido meterse de lleno en los sistemas informáticos del Departamento de Defensa, el Departamento de Estado, las agencias de salud y comercio, el Tesoro… Vamos, hasta el tuétano.
Y lo peor de todo es que no saben a qué información habrán accedido. Así que ahora mismo solo están buscando la forma de vengarse de Rusia: ya barajan un ataque similar o nuevas sanciones. Suponiendo que haya sido Rusia el responsable… porque Trump ha sugerido que podría haber sido China.
Fuente: https://awesomething.net/




