Tras cinco días de proceso, el Senado se prepara para emitir su veredicto. Todo hace pensar que el exmandatario volverá a ser exonerado.
WASHINGTON DC – El juicio político al expresidente Donald Trump, acusado de “incitación a la insurrección”, embocó este sábado su recta final, con una quinta -y, posiblemente, última- jornada, en la que está previsto que el Senado emita su veredicto final.
A lo largo de la semana, congresistas demócratas, que ejercen de fiscalía en el proceso, han tratado de establecer un vínculo directo entre las palabras del presidente, no sólo durante su controvertido discurso del 6 de enero, sino desde antes incluso de las elecciones, y el asalto al Capitolio por parte de una turba que pretendía impedir la certificación de la victoria de Joe Biden en los comicios de noviembre.
La defensa del expresidente, por su parte, ha buscado convencer a los legisladores, que tras ser testigos de los disturbios ahora actúan como jueces del proceso, de que su cliente no puede ser culpado de ejercer su derecho a la libertad de expresión e, incluso, han llegado a negar que la insurrección fuera tal.
El jueves la defensa cerró su argumentación pidiendo a los legisladores de ambos partidos, el Demócrata y el Republicano, que cumplan con su deber constitucional y apliquen el sentido común a la hora de emitir su veredicto, el cual podría producirse este mismo sábado en caso de que, tal y como todo indica, ambas partes descarten la posibilidad de llamar a testigos al estrado.
Los 100 senadores, divididos a partes iguales entre republicanos y demócratas, se encuentran en una posición única: muchos de ellos fueron testigos del caos del 6 de enero cuando huyeron de la cámara del Senado por su cuenta para resguardarse de los agresores.
Con dos tercios de los votos necesarios para la condena, 17 republicanos tendrían que volverse contra Trump para que sea condenado, suponiendo que los 50 demócratas le declaren culpable.
Fuente: VOA.




