El Carr Fire, el más mortífero y el más destructivo de los casi 90 incendios forestales que se registran desde Texas hasta Oregón, ha carbonizado casi 84,000 acres (34,000 hectáreas) de vegetación reseca debido a la sequía desde su que comenzó el lunes pasado.
Más de 4.000 estructuras fueron amenazadas por el incendio, dijeron las autoridades.
No se espera que el clima el domingo ofrezca alivio a los bomberos, ya que la temperatura alcanzará más de 100 grados Fahrenheit (37.7 grados Celsius) con baja humedad y rachas de viento, dijo el Servicio Meteorológico Nacional.
Hasta el sábado por la noche, un ejército de unos 3.500 bomberos y un escuadrón de 17 helicópteros que lanzan agua habían logrado abrir líneas de protección alrededor del cinco por ciento del perímetro del incendio.
Oficiales de bomberos dicen que el comportamiento errático del incendio, avivado por los fuertes vientos y las temperaturas de tres dígitos, ha complicado los esfuerzos para contener la conflagración.
Fuente: La voz de América




