California, el primer estado en implementar órdenes de quedarse en casa, que efectivamente ralentizó la propagación del virus, ahora lidera el país en el número total de casos de COVID-19. Pero el condado de Los Ángeles sigue siendo el epicentro de una oleada que ha abrumado a hospitales y personal médico. Funcionarios de salud pública predicen que la situación empeorará aún más en las próximas semanas debido a las fiestas.
Fuente: VOA.




