Los CDC aconsejan que todos los niños reciban las vacunas según el calendario recomendado para protegerlos contra 14 enfermedades antes de que cumplan los dos años. Lea a continuación las respuestas a 16 preguntas comunes sobre cómo las vacunas benefician a los niños, el calendario de vacunación, y más.
Es normal que tenga preguntas sobre las vacunas de sus hijos. Lea las respuestas a preguntas comunes para saber más sobre la seguridad de las vacunas, el calendario de vacunación recomendado, cómo las vacunas protegen a sus hijos de 14 enfermedades antes de cumplir los dos años, y más. Los CDC actualizan este documento con regularidad para garantizar que las preguntas frecuentes que hagan los padres sean respondidas con la información más reciente.
P: ¿Son seguras las vacunas?
R: Sí. Las vacunas son seguras. El sistema de seguridad de vacunas de los Estados Unidos, que tiene una larga trayectoria, garantiza que las vacunas sean lo más seguras posible. En la actualidad, los Estados Unidos cuentan con el suministro de vacunas más seguras de su historia. Cada año se vacuna de forma segura a millones de niños. Los efectos secundarios más comunes son normalmente muy leves, como dolor o hinchazón en el lugar de la inyección.
P: ¿Cuáles son los efectos secundarios de las vacunas? ¿Cómo se tratan?
R: Las vacunas, al igual que cualquier otro medicamento, pueden causar algunos efectos secundarios. La mayoría de estos efectos secundarios son muy leves, como dolor en el lugar de la inyección, irritabilidad o fiebre baja. Suelen durar solo un par de días y se pueden tratar. Por ejemplo, puede colocar una toallita húmeda y fresca sobre el área adolorida para aliviar las molestias.
Las reacciones graves son muy raras. Sin embargo, si su hijo tiene alguna reacción que lo preocupa, llame al consultorio médico.
P: ¿Cuáles son los riesgos y los beneficios de las vacunas?
R: Las vacunas pueden prevenir enfermedades infeccionas que antes causaban la muerte o hacían daño a muchos bebés, niños y adultos. Sin las vacunas, su hijo queda expuesto al riesgo de enfermarse gravemente y sufrir dolor, discapacidad e incluso la muerte por enfermedades como el sarampión y la tosferina. Los riesgos principales asociados a las vacunas son los efectos secundarios, los cuales casi siempre son leves (enrojecimiento e hinchazón en el lugar de la inyección) y desaparecen a los pocos días. Los efectos secundarios graves después de la vacunación, como una reacción alérgica grave, son muy raros y tanto los médicos como el personal de los centros de atención de la salud están capacitados para tratarlos. Los beneficios de prevención de enfermedades de las vacunas son mucho mayores que los posibles efectos secundarios. La única excepción a esto son los casos de niños con afecciones crónicas graves, como el cáncer o enfermedades que debiliten el sistema inmunitario, o que hayan tenido una reacción alérgica grave a una dosis previa de la vacuna.
P: Recibí la vacuna contra la tosferina y la vacuna contra la influenza durante el embarazo. ¿Por qué mi bebé también necesita estas vacunas?
P: ¿Existe algún vínculo entre las vacunas y el autismo?
R: No. Los estudios científicos y las revisiones continúan mostrando que no hay una relación entre las vacunas y el autismo.Algunas personas han sugerido que el tiomersal (un componente que contiene mercurio) en las vacunas de los bebés y los niños pequeños podrían ser una causa del autismo. Otras sugieren que la vacuna MMR (sarampión, paperas y rubéola) podría estar vinculada al autismo. Sin embargo, muchos científicos e investigadores han estudiado y continúan estudiando la vacuna MMR y el tiomersal, y llegan a la misma conclusión: no hay un vínculo entre el autismo y la vacuna MMR o el tiomersal.
P: ¿Pueden las vacunas sobrecargar el sistema inmunitario de mi bebé?
R: Las vacunas no sobrecargan el sistema inmunitario. Cada día, el sistema inmunitario de los bebés sanos combate con éxito miles de microbios. Los antígenos son partes de los microbios que activan al sistema inmunitario para que cree anticuerpos, los cuales luchan contra las enfermedades.Los antígenos en las vacunas provienen de los microbios mismos; sin embargo, están debilitados o muertos, por lo cual no pueden hacer que se enfermen gravemente. Incluso si los bebés reciben varias vacunas en un día, las vacunas contienen solo una muy pequeña fracción de la cantidad de antígenos que se encuentran en su ambiente diario. Las vacunas le proveen a su hijo los anticuerpos que necesita para combatir enfermedades graves, prevenibles a través de ellas.
P: ¿Por qué se necesitan tantas dosis de cada vacuna?
P: ¿Por qué la vacunación comienza a una edad tan temprana?
P: ¿Qué opinan sobre retrasar algunas vacunas o seguir un calendario que no sea el estándar?
P: ¿No hemos eliminado la mayoría de estas enfermedades en este país?
P: ¿Qué son las vacunas combinadas? ¿Por qué se usan?
R: Las vacunas combinadas protegen a su hijo contra más de una enfermedad con una sola inyección; reducen la cantidad de inyecciones y visitas al consultorio médico que su hijo necesitaría, lo cual no solo le ahorra tiempo y dinero, sino que también es más fácil para el niño.Algunas vacunas combinadas comunes son Pediarix®, que combina las vacunas DTap, Hep B y IPV (poliomielitis), y ProQuad®, que combina las vacunas MMR y contra la varicela.
P: ¿Puedo esperar a que mi hijo empiece a ir a la escuela para ponerlo al día con las vacunas?
P: ¿Por qué mi hijo necesita la vacuna contra la varicela? ¿No es una enfermedad leve?
P: Mi hijo está enfermo ahora. ¿Lo pueden vacunar igual?
P: ¿Cuáles son los ingredientes de las vacunas y qué hacen?
P: ¿No tienen inmunidad natural los bebés? ¿No es mejor la inmunidad natural que la que ofrecen las vacunas?
R: Los bebés pueden recibir algún tipo de inmunidad (protección) temporal de la mamá durante las últimas semanas del embarazo, pero solamente contra las enfermedades a las que ella es inmune. Amamantar también puede proteger temporalmente a su bebé contra infecciones menores, como resfriados. Estos anticuerpos no duran mucho tiempo y dejan al bebé vulnerable a las enfermedades.
La inmunidad natural tiene lugar cuando un niño es expuesto a una enfermedad y se infecta. Es verdad que la inmunidad natural generalmente da como resultado una mejor inmunidad que la provista por la vacunación, pero los riesgos son mucho mayores. Una infección natural de varicela puede ocasionar neumonía, mientras que la vacuna podría causar solamente un brazo adolorido por un par de días.
P: ¿Puedo esperar para vacunar a mi bebé ya que no está en una guardería donde podría estar expuesto a enfermedades?
R: No, aun los niños pequeños que son cuidados en casa pueden estar expuestos a enfermedades prevenibles con vacunas; por eso es importante que reciban todas las vacunas a las edades recomendadas. Los niños pueden contraer estas enfermedades de muchas personas o lugares, incluso sus padres, hermanos, visitas que vengan a su casa, en áreas de juegos infantiles o aun en el supermercado. Más allá de que su bebé sea cuidado o no fuera de su casa, él o ella estará en contacto con personas a lo largo del día, algunas de las cuales podrían estar enfermas y aún no saberlo.Si alguien tiene una enfermedad de las que son prevenibles con vacunas, es posible que no tenga síntomas o que éstos sean leves, y que pueda terminar transmitiéndosela a bebés y niños pequeños. Recuerde, muchas de estas enfermedades pueden ser especialmente peligrosas para los niños pequeños; por lo tanto, lo más seguro es vacunarlos a las edades recomendadas para protegerlos, más allá de que vayan o no a una guardería.
P: ¿Tengo que vacunar a mi bebé según el calendario de vacunación si lo estoy amamantando?
R: Sí. Aun los niños que son amamantados necesitan ser protegidos con vacunas a las edades recomendadas. El sistema inmunitario no está totalmente desarrollado al nacer, lo cual hace que los recién nacidos tengan un mayor riesgo de contraer infecciones.La leche materna provee una protección importante contra algunas infecciones a medida que el sistema inmunitario del bebé se está desarrollando. Por ejemplo, los bebés que son amamantados tienen un menor riesgo de contraer infecciones de oído, infecciones de las vías respiratorias y de tener diarrea. Sin embargo, la leche materna no protege a los niños contra todas las enfermedades. Incluso para los bebés amamantados, las vacunas son la manera más eficaz de prevenir muchas enfermedades. Su bebé necesita la protección a largo plazo que únicamente se logra al asegurarse de que reciba todas las vacunas de acuerdo con el calendario recomendado por los CDC.




