Una investigación periodística, cuestionando el origen de los relojes de lujo que empezó a usar Dina Boluarte al llegar a la presidencia hace poco más de un año, causó un nuevo terremoto político en Perú, cuyos alcances están por verse. Aún no hay respuesta oficial sobre cómo Boluarte los adquirió.
Perú está haciendo frente a una nueva crisis política, esta vez por la investigación por supuesto enriquecimiento ilícito que inició la fiscalía contra la presidenta Dina Boluarte, por el uso de relojes de lujo y costosas joyas tras asumir el cargo hace más de un año.
El país andino ha tenido seis presidentes en seis años y los últimos dos, Martín Vizcarra y Pedro Castillo, fueron destituidos por el Congreso que los acusó de “incapacidad moral”, el mismo mecanismo que se está barajando ahora entre los parlamentarios, en medio del “escándalo de los Rolex” o el “RolexGate”, como parte de la prensa local está llamando al caso. El pronóstico aún es reservado.
La gestión de Boluarte, que asumió al poder a fines del 2022 tras la destitución de su antecesor Castillo, de quien era vicepresidenta, ha estado marcada por violentas protestas que dejaron decenas de muertos y generaron demandas de elecciones anticipadas. Su popularidad se mantiene en sólo un dígito, según recientes encuestas, pero cuenta con respaldo de importantes sectores políticos y empresariales.
¿Cómo empezó el “RolexGate”?
A mediados de marzo, el programa periodístico digital “La Encerrona” reveló que Boluarte usaba en eventos públicos relojes Rolex, cuyos precios oscilarían entre 14.000 y 25.000 dólares.
“Todo empezó con un dato de una persona que se reunió un par de veces con la presidenta y nos dijo que había usado un rolex distinto en cada ocasión, esto fue a inicios de febrero”, dijo a la VOA, Marco Sifuentes, director del espacio periodístico.
“A partir de allí, nuestro investigador se puso a revisar 10.000 fotografías en alta resolución y a buscar qué modelos de relojes eran, luego de consultar con relojeros profesionales y armar una base de datos con inicialmente de 14 relojes y ahora ya sabemos que son 17, por lo menos. En ese momento pudimos afirmar que de ellos uno era un Rolex”, agregó.
En un primer momento Boluarte y sus allegados trataron de minimizar la denuncia. Incluso la mandataria dijo que se trataba de un “artículo de antaño” que había adquirido con “el fruto de su esfuerzo”.
Un ministro sugirió que detrás de la denuncia se encontraría el crimen transacional y un congresista afirmó que detrás estaría Cuba, Irán, Venezuela.
El 18 de marzo la fiscalía peruana anunció el inicio de “diligencias preliminares” contra Boluarte por el presunto delito de enriquecimiento ilícito y omisión de declarar en documentos la propiedad de tres costosos relojes Rolex.
“Hace tres semanas publicamos básicamente una pregunta, podemos reducir nuestra investigación a eso: ¿estos rolex de dónde han salido? Tres semanas después no hay respuestas”, afirmó Sifuentes.
Funte – VOA




