Un nuevo caso federal ha generado preocupación sobre posibles operaciones de influencia extranjera en gobiernos locales de United States luego de que la alcaldesa de Arcadia, Eileen Wang, presentara su renuncia tras declararse culpable de actuar como agente ilegal del gobierno de China.
De acuerdo con información divulgada por CNN en Español y Associated Press, Wang aceptó responsabilidad por actividades realizadas entre finales de 2020 y 2022, antes de asumir formalmente su cargo público.
¿Qué acusa el gobierno federal?
El United States Department of Justice señaló que Wang promovió intereses del gobierno chino dentro de Estados Unidos sin registrarse como agente extranjero, un requisito establecido por la ley federal.
Según fiscales, Wang habría trabajado junto a Yaoning ‘Mike’ Sun mediante el portal de noticias U.S. News Center, enfocado en la comunidad chinoestadounidense.
Contenido favorable a Beijing
Las investigaciones indican que el portal publicó contenido alineado con posiciones oficiales de Beijing.
Entre los ejemplos citados por fiscales figura material que negaba denuncias internacionales sobre presuntos abusos contra la minoría Uyghurs en la región de Xinjiang.
Las autoridades aseguran que el contenido fue difundido bajo instrucciones de funcionarios chinos.
Renunció tras declararse culpable
Wang fue elegida para el concejo municipal de Arcadia en 2022 y posteriormente asumió la alcaldía bajo el sistema rotativo de la ciudad.
Funcionarios locales aclararon que la investigación no encontró evidencia de uso indebido de fondos públicos ni actos irregulares relacionados directamente con su gestión municipal.
Sin embargo, tras declararse culpable, presentó oficialmente su renuncia.
Podría enfrentar hasta 10 años de prisión
La exalcaldesa enfrenta un cargo federal que podría derivar en una pena máxima de hasta 10 años de prisión.
Sus abogados señalaron que Wang ha aceptado responsabilidad por sus acciones y ofreció disculpas públicas.
Crece preocupación por influencia extranjera
El caso ha reactivado el debate sobre seguridad nacional, campañas de influencia extranjera y posibles intentos de interferencia política en gobiernos locales estadounidenses.
Analistas advierten que este tipo de investigaciones podría intensificarse en los próximos años.




