La esperanza de conseguir plasma en Bolivia tiene un costo elevado

El plasma se ha vuelto un negocio en Bolivia, los recuperados de COVID-19 lo venden a pesar de que está prohibido en el país suramericano.

BOLIVIA – “Busco plasma”, “Compro plasma”, “Dinero en mano por plasma”, “Pago el monto que requieran por plasma”, son algunos de los mensajes que se pueden observar en diferentes redes sociales en Bolivia.

El plasma hiperinmune fue aprobado por el Ministerio de Salud en mayo pasado, en junio se mostró que los resultados eran favorables para la vida de los pacientes con COVID-9, claro está, no todos los pacientes reaccionan de la misma manera al plasma

El doctor Ignacio Alurralde  Juárez, coordinador nacional del programa de sangre del Ministerio de Salud afirmó que “El plasma lo utilizamos cuando está comenzando la lesión pulmonar, la llamamos fase 2b, porque de eso de trata, como este virus va a destruir el pulmón se trata de frenarlo cuando esta empezando la lesión pulmonar, ahí utilizamos el plasma hiperinmune, está dando buenos resultados, pero no puede ser que los propios bolivianos estemos distorsionando el corazón de los otros semejantes”.

Imagen de la Policlínica Central en Bolivia.
Imagen de la Policlínica Central en Bolivia.

Y es aquí donde entra la cuestionada venta de plasma. Muchas familias están dispuestas a pagar “lo que sea” con tal de conseguir el plasma para sus familiares; como es el caso de un joven de 29 años que ofreció 8.000 pesos bolivianos (1.148 dólares) para conseguir plasma para su padre.

“Buscamos plasma para mi padre, no era fácil encontrar porque él era ARH +, estábamos ofreciendo la suma de 8.000 Bs. Llegamos a encontrar el plasma requerido, (y) cuando volví a llamar a la persona, me dijo que otra familia le estaba ofreciendo 12.000 Bs (1.734 dólares). Nos dijo, si quieren que les de, ustedes tienen que aumentarme la suma. Se nos complicó un poco, lamentablemente no conseguimos el plasma y mi papá murió hace 2 días”.

Es una de las historias que muchas familias bolivianas viven día a día. Para el doctor Alurralde existen familias que no quieren favorecer a sus semejantes

“La política mundial de donación es la voluntaria altruista no remunerada, en eso trabajamos todos los países todos los días, ese es nuestro trabajo. Pero la gente no dona, es ahí donde se ha deteriorado y han empezado a iniciar el cobro a sus semejantes. Y eso es un poco más difícil para nosotros, pero tenemos la ley, la ley de medicina transfusional, que dice que, al que está cobrando o siendo remunerado, tiene código penal, está penalizado por ley, así que estamos tras de eso  con SEDES (Servicio Departamental de Salud) y con la policía, hacemos un seguimiento, porque la gente está desesperada por obtener y la estuvieron presionando para cobrar”, afirmó el galeno.

Un donante puede ayudar a entre dos y cuatro enfermos de COVID-19; pero cobrar por ello está prohibido en Bolivia y a los primeros casos de ofertas de venta las autoridades advirtieron con denuncias por atentado a la salud pública.

El viceministro de gestión de sistema sanitario, Miguel Ángel Delgado, en una entrevista con la Voz de América, afirmó que el Ministerio de Salud está estableciendo reglamentos, reglas jurídicas que condenen este tipo de acciones.

“Nosotros fijamos una posición, no se puede comercializar con el plasma, lo que se está fomentando es la donación voluntaria del plasma, en este momento hay una gran demanda, pero esto no es reconocido legalmente, puede ser que la venta esté en condiciones personales de los individuos, pero no es adecuado y no debe suceder”

Marco Chávez quien es enfermero en Santa Cruz, la ciudad más golpeada por el COVID-19 en Bolivia, hablo con la VOA.  Se contagió del virus en su fuente laboral, superó la enfermedad y ahora quiere ser donante de plasma.

“Me han ofrecido dinero por mi plasma, y yo lo rechazado. No me dijeron un monto, solo me llamaban y me decían cuanto va ser el plasma. Yo creo que eso es porque a ellos ya les cobraron en algún momento, me dieron a  entender que eran 8.000 bolivianos pero yo le dije que no cobraría nada”.

“Yo vi el sufrimiento de las personas y pensé en donar; aparte que mi familia puede pasar por lo mismo y me gustaría que alguien les ayude, no que les cobren por algo que podría hacer yo voluntariamente”

Marco también contó que como personal de salud conocen muchas historias de personas que compran y venden el plasma “ nosotros como  personal de salud nos enteramos de todo, y lo máximo que me enteré que una familia pagó por plasma fue de 12.000 Bs o 16.000 bs por un paquete de plasma, y que venía de Cochabamba a Santa Cruz”.

Según las autoridades, Bolivia está sufriendo un repunte muy intenso del virus en los principales departamentos del eje La paz, Cochabamba, Santa Cruz. Se prevé que agosto sea un mes crítico, los otros departamentos han previsto un recrudecimiento de la enfermedad durante la primera quincena de septiembre.

Hasta la fecha Bolivia superó los 62.357 casos de COVID-19 y la cifra de fallecidos pasó de los 227.

Fuente: VOA.




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