¿Por qué colapsaron tantos edificios en La Guaira? Tres factores que explican la magnitud del desastre tras el terremoto en Venezuela

Especialistas explican las principales causas del colapso de edificios en La Guaira tras el terremoto en Venezuela. El tipo de suelo, las fallas estructurales y el cumplimiento de las normas de construcción fueron factores determinantes.

El devastador terremoto que sacudió el centro-norte de Venezuela el pasado 24 de junio dejó una de las imágenes más impactantes de la tragedia: decenas de edificios colapsados o gravemente dañados en La Guaira, uno de los estados más afectados por el movimiento sísmico.

Aunque la magnitud del sismo fue suficiente para causar importantes daños, ingenieros estructurales y expertos en gestión de riesgos coinciden en que la destrucción observada no puede atribuirse únicamente a la fuerza del terremoto. Según los especialistas, una combinación de tres factores principales explica por qué tantas edificaciones no lograron resistir el impacto.

1. El tipo de suelo amplificó la fuerza del terremoto

El primer elemento señalado por los expertos es la geología del terreno sobre el que se desarrolló gran parte de La Guaira.

Muchas zonas urbanas fueron construidas sobre depósitos de sedimentos, rellenos y materiales arrastrados por antiguos deslaves e inundaciones que han caracterizado históricamente a la región costera.

A diferencia de los suelos rocosos, estos terrenos blandos tienen la capacidad de amplificar las ondas sísmicas, aumentando la intensidad del movimiento que reciben los edificios.

Como resultado, estructuras ubicadas en estas áreas experimentaron vibraciones considerablemente más fuertes que las registradas en sectores asentados sobre roca firme.

Este fenómeno ha sido documentado en numerosos terremotos alrededor del mundo y representa uno de los mayores desafíos para la planificación urbana en zonas sísmicas.

2. Edificaciones antiguas y deficiencias estructurales

El segundo factor identificado corresponde a las condiciones de muchas construcciones afectadas.

Especialistas explican que una parte importante del parque inmobiliario de La Guaira fue edificada antes de la adopción de normas modernas de diseño sismorresistente.

En otros casos, aunque las edificaciones eran relativamente recientes, presentaban deficiencias estructurales, mantenimiento insuficiente o materiales de calidad inferior.

Entre las fallas más mencionadas por los ingenieros se encuentran:

  • Insuficiente refuerzo de acero en columnas y vigas.
  • Pisos inferiores con pocos muros de soporte (“pisos blandos”).
  • Modificaciones estructurales realizadas sin estudios técnicos.
  • Deterioro progresivo por falta de mantenimiento.

Estas condiciones reducen significativamente la capacidad de un edificio para absorber y disipar la energía producida por un terremoto.

3. Cumplimiento irregular de las normas de construcción

El tercer aspecto señalado por los especialistas tiene relación con la aplicación y supervisión de los códigos de construcción.

Después del terremoto que afectó Caracas en 1967, Venezuela actualizó sus normas de ingeniería para mejorar la resistencia sísmica de las nuevas edificaciones.

Sin embargo, diversos expertos consideran que la fiscalización de algunas obras y la modernización de edificios antiguos no siempre se realizó de manera uniforme.

Muchas construcciones levantadas décadas atrás nunca fueron reforzadas para cumplir con los estándares actuales, mientras que algunas edificaciones más recientes serán objeto de investigaciones para determinar si respetaron las especificaciones técnicas exigidas durante su construcción.

La experiencia internacional deja importantes lecciones

Ingenieros consultados por distintos medios comparan el caso venezolano con la experiencia de países como Chile, Japón y México, donde terremotos de magnitud similar han ocasionado menos colapsos gracias a décadas de inversión en normas sismorresistentes, controles de calidad y estrictos procesos de inspección.

Estos ejemplos demuestran que, aunque no es posible evitar un terremoto, sí es posible reducir considerablemente sus consecuencias mediante infraestructura adecuada y una planificación urbana basada en criterios científicos.

La reconstrucción será un reto de largo plazo

Mientras continúan las labores de rescate y evaluación de daños, especialistas coinciden en que la reconstrucción de La Guaira representa una oportunidad para fortalecer la seguridad de las ciudades venezolanas.

Entre las principales recomendaciones destacan:

  • Realizar estudios geotécnicos antes de reconstruir.
  • Inspeccionar todas las edificaciones que permanecen en pie.
  • Reforzar estructuras vulnerables.
  • Actualizar y hacer cumplir los códigos de construcción.
  • Promover una cultura de prevención y preparación sísmica.

Los expertos insisten en que la tragedia debe servir como una lección para reducir el riesgo de futuros desastres y proteger a las comunidades frente a eventos naturales que, por la ubicación geográfica de Venezuela, seguirán siendo una posibilidad permanente.