Sediqullah Tawhidi, miembro sénior de la federación afgana de periodistas, dijo que entre los muertos estaban un reportero y un camarógrafo de la televisora Tolo, y que otro reportero de una televisora local resultó herido, que habrían llegado después de la explosión.
Nadie reivindicó los ataques de inmediato, pero tiene las características de la filial del grupo Estado Islámico en el país que ha llevado a cabo una ola de atentados mortales contra minorías chiíes. Los extremistas sunitas del Estado Islámico consideran a los chiítas como apóstatas merecedores de la muerte.
El general Daud Amin, jefe de la policía de Kabul, dijo que entre los heridos por la explosión del coche bomba están al menos siete policías.
Las fuerzas afganas han tenido problemas para combatir al Talibán y el Estado Islámico desde que Estados Unidos y la OTAN terminaron sus misiones de combates en el 2014.
Fuente: La voz de América




