La 68.ª edición de los Premios Grammy, celebrada anoche, 1 de febrero de 2026, será recordada como la noche en la que la Academia de la Grabación finalmente abrazó por completo el cambio global en la música. Desde hitos históricos para la música latina hasta un nuevo “G.O.A.T.” (el más grande de todos los tiempos) en las categorías de rap, la ceremonia fue una clase maestra de arte y activismo.
La noche del Conejo: Un hito histórico
Por primera vez en la historia de los Grammys, un proyecto íntegramente en español se llevó el premio más importante de la noche. DeBÍ TiRAR MáS FOToS, de Bad Bunny, fue nombrado Álbum del Año, marcando un antes y un después en la industria.
La superestrella puertorriqueña ofreció un emotivo discurso, dedicando el trofeo a su isla y a quienes dejan sus hogares para perseguir sus sueños. Sin embargo, su victoria no fue solo una celebración, sino una declaración de principios. Horas antes, al aceptar el premio al Mejor Álbum de Música Urbana, tomó una firme postura política exigiendo “fuera ICE” (ICE out) y recordando al mundo: “Somos humanos y somos americanos”.
El nuevo rey del rap: Kendrick Lamar
Mientras Bad Bunny se llevaba el premio principal, Kendrick Lamar dominó el conteo de trofeos. Al ganar cinco premios, incluyendo Grabación del Año por “luther” (junto a SZA) y Mejor Álbum de Rap por GNX, Lamar superó oficialmente a Jay-Z para convertirse en el rapero más premiado en la historia de los Grammy con un total de 27 victorias.
Mujeres al frente: Eilish, Dean y Gaga
Las mujeres del pop continúan redefiniendo el éxito:
- Billie Eilish y Finneas hicieron historia al ganar Canción del Año por “Wildflower”, su tercera victoria en esta categoría, un nuevo récord para cualquier dúo de compositores.
- Olivia Dean fue coronada como Mejor Artista Nuevo, utilizando su plataforma para celebrar su herencia como nieta de inmigrantes.
- Lady Gaga se aseguró el premio al Mejor Álbum Vocal de Pop por su proyecto experimental Mayhem, mientras que Cynthia Erivo y Ariana Grande cautivaron al público con su victoria por “Defying Gravity”.
Más que música: Un escenario político
Los Grammys de 2026 se sintieron notablemente más urgentes que en años anteriores. Un tema recurrente sobre la inmigración y los derechos humanos recorrió los discursos de aceptación.
- Billie Eilish declaró su famosa frase: “Nadie es ilegal en tierra robada”.
- Olivia Dean habló sobre la valentía de sus abuelos inmigrantes. El mensaje colectivo desde el escenario fue claro: la música y la identidad son inseparables.
El fin de una era y tributos legendarios
La gala también marcó una despedida significativa: Trevor Noah ejerció como anfitrión por sexta y última vez, recibiendo una ovación de pie por su larga trayectoria como el rostro de los Grammys.
En una noche de alta energía, el segmento “In Memoriam” ofreció un momento de reflexión con tributos memorables:
- Post Malone realizó un homenaje crudo y potente al fallecido Ozzy Osbourne.
- Lauryn Hill y Wyclef Jean se reunieron en el escenario para un conmovedor tributo a D’Angelo y Roberta Flack.
Una ausencia notable en las actuaciones fue la del propio Bad Bunny; aunque ganó a lo grande, se rumorea que está reservando energías para su próximo espectáculo de medio tiempo en el Super Bowl LX el próximo fin de semana.
