Director de CDC: “La clave de una vacuna para COVID-19 es cuánto durará su inmunidad”

“Tenemos una de las armas más poderosas del mundo. Hace seis meses no lo sabíamos porque no teníamos los datos”.

El doctor Robert Redfield, director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), dijo a la Voz de América que la clave de una vacuna para el coronavirus es conocer cuánto durará su inmunidad.

En una extensa entrevista con la colaboradora de la VOA Greta Van Susteren, Redfield explicó que los científicos están aprendiendo aún sobre este virus y desconocen la duración de la inmunidad natural.

A diferencia de la influenza anual, cuya vacuna hay que actualizarla de año en año porque el flu cambia, “estos coronavirus son mucho más estables”, como el SARS y el MERS. “Anticipamos que será una situación mucho más estable”, dijo Redfield.

“Si podemos obtener una vacuna”, señaló, “la pregunta no será los cambios en la vacuna, sino cuán a menudo habrá que administrarla, cuál es la respuesta de inmunidad que uno necesita para mantenerse protegido”.

Redfield explicó que “estamos ahora en una carrera porque está claro que este virus tiene el potencial de matar a los más vulnerables, a los que tienen múltiples precondiciones médicas. Esperábamos que pudiera disiparse en el verano, pero eso no sucedió”.

“De modo que nos estamos preparando para que el virus en el otoño se complique con el virus de la influenza (…) y por eso está la carrera para obtener una vacuna efectiva” que proteja a los vulnerables, a los que tienen que atender a los pacientes y a los estadounidenses en general, dijo Redfield.

El director de los CDC explicó que “lo que realmente se ha recortado del proceso que usualmente toma múltiples años son las decisiones para invertir en el producto en el momento que pasa a la fase de tres pruebas y, si funciona, producir 100 millones de dosis”.

“Ya se está haciendo una inmensa inversión en lo que llamamos el proceso de capacidad de producción, algo que normalmente no sucede hasta que la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) dice a la compañía que sabe que su vacuna funciona y la va a aprobar”, añadió.

El regreso a las escuelas

Redfield se mostró partidario de reabrir las escuelas, porque hasta ahora “no hay muchos indicios de que los niños sean un componente crítico del ciclo de transmisión de este virus”.

“En nuestros estudios de núcleos familiares donde hemos buscado quién ha llevado el virus a la casa, es generalmente un adulto”, dijo Redfield.

Según el especialista, “el riesgo de mortalidad de individuos menores de 18 años actualmente es de 0,1 por 100.000, o alrededor de uno en un millón, con los datos que tenemos a nuestra disposición. En el lado opuesto, en los mayores de 75 es de alrededor de 3.000 por cada 100.000”.

“Yo pienso que el riesgo de salud pública en las escuelas primarias es real si siguen cerradas. Ya sea por la ausencia de servicios de salud mental para 7,1 millones de niños que los reciben en las escuelas, o sus servicios de nutrición” y los peligros de abusos sexuales y de menores”, opinó Redfield.

“Lo que yo creo es que tiene que hacerse con seguridad”, añadió y dijo que su “mayor preocupación en reabrir las escuelas es asegurar que se proteja a los vulnerables, a los maestros y a los niños que sean vulnerables”.

En esencia, señaló que “el riesgo relativo de muertes de niños por COVID-19, comparado con los riesgos relativos de la influenza, más niños mueren de flu”.

“Esto es incluso en un ambiente donde existe una vacuna que nos libera del riesgo. Creo que es hora (de abrir las escuelas)”, sentenció.

Uso de las máscaras y responsabilidad individual

A una pregunta de la periodista Van Susteren sobre el peligro de contraer el virus en conciertos, actos públicos, convenciones políticas e iglesias sin el uso de una máscara, Redfield respondió: “La clave es la máscara”.

El director de los CDC se mostró partidario de cerrar los bares, porque allí las personas pasan mucho tiempo sin guardar la distancia social ni usan sus máscaras y les pidió que sean parte de la solución. “Esto no quiere decir que vayan a sus casas y hagan grandes reuniones con sus amigos. Quiero que lo tomen seriamente”, señaló.

“Si todos nosotros, esta nación completa, decidiera realmente asumir la responsabilidad personal y el sacrificio como muchos de nuestros antepasados en la Primera y Segunda Guerra Mundial (…) y decidiéramos usar máscaras en las próximas cuatro, seis, ocho semanas, esta pandemia se paralizaría”, dijo Redfield. “Las máscaras funcionan”.

“Tenemos una de las armas más poderosas del mundo. Hace seis meses no lo sabíamos porque no teníamos los datos”.

“Lo hemos visto en los reportes de mortalidad de los CDC en casos de empleados de peluquerías que estaban infectados, pero usaron una máscara y no hubo transmisiones. Tenemos estudios de contactos en núcleos familiares, o de alguien que estuvo infectado en el núcleo familiar, pero todos usaron la distancia social, las máscaras, se lavaban las manos y no vimos transmisiones. Cuando no hacían nada de esto las transmisiones eran de un 70%”.

Redfield aseguró que “no estamos indefensos ante el virus. Podemos derrotar a este enemigo si todos se comprometen”.

Fuente: VOA.




Síganos en nuestras plataformas sociales



%d bloggers like this:
Real Time Web Analytics