Prediabetes y diabetes tipo 2: nuevo método propone controlar la glucosa con alimentación y actividad física

Un programa desarrollado por investigadores de la Universidad de Virginia propone ayudar a personas con prediabetes y diabetes tipo 2 a controlar la glucosa mediante alimentación, actividad física y decisiones cotidianas.

Un programa desarrollado después de años de investigación propone una estrategia diferente para ayudar a las personas con prediabetes y diabetes tipo 2 a controlar sus niveles de azúcar en sangre. En lugar de concentrarse exclusivamente en bajar de peso o seguir dietas altamente restrictivas, el método busca enseñar cómo las decisiones cotidianas relacionadas con los alimentos y la actividad física afectan directamente la glucosa.

El programa se denomina GEM (Glucose Everyday Matters) y fue desarrollado por Daniel J. Cox, PhD, investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia (UVA).

Cox explica el método en su libro A GEM for Your Pre- or Type 2 Diabetes, que busca convertir años de investigación científica en estrategias prácticas que puedan incorporarse a la vida diaria.

¿Qué es el método GEM?

El principio fundamental de GEM consiste en que las personas aprendan a identificar cómo responde su organismo a diferentes alimentos, actividades y comportamientos.

En lugar de establecer únicamente una lista de alimentos permitidos y prohibidos, el programa busca desarrollar una mayor comprensión de la relación entre alimentación, actividad física y niveles de glucosa.

El método se concentra en tres elementos principales: reconocer las señales del cuerpo, comprender cómo determinados alimentos modifican la glucosa y utilizar estratégicamente la actividad física para ayudar a controlar esos cambios.

Por ejemplo, una persona podría aprender que consumir determinados carbohidratos provoca un aumento considerable de su glucosa. A partir de esa información puede modificar la cantidad consumida, sustituir el alimento o incorporar actividad física después de comer.

La actividad física como herramienta para controlar la glucosa

Uno de los componentes centrales de GEM es el ejercicio.

La actividad física permite que los músculos utilicen glucosa como fuente de energía y puede contribuir a mejorar la sensibilidad a la insulina. Incluso actividades moderadas, como caminar después de las comidas, pueden formar parte de una estrategia para controlar los niveles de azúcar en sangre.

El objetivo no necesariamente es realizar entrenamientos intensos, sino aprender a incorporar movimiento de manera estratégica durante el día.

Esta filosofía pretende hacer que el control de la diabetes sea más compatible con la vida cotidiana y menos dependiente de restricciones difíciles de mantener durante largos períodos.

Perder peso no es el objetivo principal

Otro aspecto que diferencia a GEM de muchos programas tradicionales es que la pérdida de peso no constituye su objetivo central.

Algunas personas que siguen el método pueden adelgazar como consecuencia de cambios en alimentación y actividad física, pero Cox sostiene que el éxito debe evaluarse principalmente mediante un mejor control de la glucosa.

Según información divulgada sobre el programa, algunos participantes también han reportado menos antojos, mayor energía y mejoras en otros aspectos de su bienestar.

Un programa desarrollado a partir de investigación clínica

GEM no surgió únicamente de la experiencia personal de su creador. De acuerdo con la Universidad de Virginia, el programa es producto de aproximadamente 16 años de investigación y estudios clínicos.

Cox también vive con diabetes tipo 2 y ha aplicado los principios del programa a su propio manejo de la enfermedad. Según UVA Health, el investigador ha mantenido su diabetes en remisión durante aproximadamente 15 años.

Sin embargo, Cox reconoce que los resultados pueden variar y que el método no funciona de la misma manera para todas las personas.

¿Puede GEM reemplazar los medicamentos para la diabetes?

Este punto requiere especial atención.

Aunque el programa busca mejorar el control de la glucosa mediante cambios en el comportamiento, esto no significa que una persona deba suspender medicamentos, insulina u otros tratamientos prescritos por su médico.

La diabetes tipo 2 es una enfermedad compleja y su tratamiento depende de factores como niveles de glucosa, hemoglobina A1C, edad, antecedentes médicos, funcionamiento renal y riesgo cardiovascular.

Cualquier cambio en medicamentos debe realizarse exclusivamente bajo supervisión de un profesional de la salud.

Prediabetes: una oportunidad para actuar temprano

El enfoque también puede resultar especialmente relevante para personas diagnosticadas con prediabetes, una condición en la que los niveles de glucosa están elevados pero todavía no alcanzan los criterios diagnósticos de diabetes.

Los cambios sostenidos en alimentación y actividad física pueden desempeñar un papel importante para reducir el riesgo de progresión hacia diabetes tipo 2.

El mensaje central de GEM es sencillo: comprender cómo responde el cuerpo puede permitir tomar mejores decisiones todos los días.

Para millones de personas con prediabetes o diabetes tipo 2, esa información puede convertirse en una herramienta adicional para asumir un papel más activo en el manejo de su salud, siempre en coordinación con sus profesionales médicos.